domingo, 10 de febrero de 2013

Que no cunda el pánico por un grano!
Todo el mundo dice que no tenemos que reventarnos los granos…


Pero vamos, ¿a ver quién es la que quiere ir por ahí con unos granos sebosos de color rojo y blanco?!

Coge un pañuelo de papel limpio, envuélvete los pulgares con él y quítate el grano con cuidado, apretando suavemente. Después, desinféctate la herida en seguida con una gotita de aceite de árbol de té.

Al cabo de tres días el grano será historia. ¿¡Qué te apuestas!?

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