Necesitas:
• 1 cucharadita de miel
• 2 cucharadas de requesón
• un par de gotas de aceite de germen de trigo
Mezcla los tres ingredientes hasta obtener una textura de papilla y aplica una capa gruesa sobre el cutis. Puedes dejarla actuar hasta 30 minutos, después retírala con agua tibia. Si tienes la piel muy sensible, puedes retirarte la mascarilla con infusión de manzanilla.
Esta mascarilla tiene un efecto muy refrescante. ¡Y tu piel resplandecerá!
Por cierto, la miel y compañía no sólo benefician a las pieles secas, ¡a las normales también!
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